Si alguna vez ha pensando en crear una fundación fuera de España, este es el momento. Foster Swiss le explica sin compromiso cuál es el trabajo que realizamos para que usted pueda tener su fundación en un breve espacio de tiempo gracias a nuestro equipo de consultores internacionales.

Algunas de estas fundaciones se llevan a cabo para proteger los propios activos personales y Panamá es uno de los lugares más ampliamente escogidos para este tipo de actividades. Crear una fundación en Panamá es, cómo no, totalmente legal y no tiene ningún dueño. Una fundación donde usted puede testimoniar que posee casas, yates, coches, barcas…

Tener una fundación en Panamá es tener una entidad respetada, incluso más que una S.A corriente. Es más, una fundación puede ser propietaria de una sociedad.  El dinero se puede mover de una cuenta de la Sociedad a una cuenta de la Fundación. La fundación hace de pantalla ante los posibles litigantes futuros contra sus activos.

Hay cuatro agentes importantes en una fundación en Panamá: el fundador, que la constituye como de interés privado en el registro público. El Consejo de la Fundación que proporciona las mismas funciones que la junta de directores de una S.A. El protector, tiene el control de la fundación y sus activos gracias a la firma de un documento privado y no registrado públicamente. Y, por último, los beneficiarios. Éstos  son designados a través de una carta privada de Deseos, que es escrita por el Protector. La carta de deseos es un documento privado, por lo que el 100% de los beneficiarios siguen siendo anónimos.