Los tiempos nunca son los mismos a la hora de  realizar cualquier acción, cualquier operación que se precie y que sirva para lo que sea, para el efecto deseado, el capricho de la persona que se haya dado a conocer por el auge incuestionable del azar en nuestras vidas. Pero lo que sí se puede saber es algo tan ínfimo comparado con lo que no se puede saber que casi se podría decir que da miedo, mucho miedo el mundo de verdad, en lo que no se sabe nada.

Lograr rentabilidad con un depósito bancario se ha convertido en una misión casi imposible. En los últimos años, las entidades no han hecho más que bajar y bajar el interés de sus depósitos al calor del descenso de los tipos de interés en una espiral que no tiene visos de frenar.

Los inversores conservadores saben que lo tienen complicado en este panorama y que deben rastrear con lupa el mercado si quieren pescar una buena oferta. Por ello, hemos realizado un repaso a los depósitos a un año más atractivos que todavía sobreviven.

Teniendo en cuenta que los depósitos al 2% TAE ya son cosa del pasado, ahora toca ir a los que, al menos, dan un interés superior al 1%, una tarea que no es nada sencilla.

La mayoría de entidades que ofrece un depósito a un plazo de un año (o similar) con una rentabilidad por encima del 1% TAE lo vincula a una cuenta nómina, con lo que se asegura la permanencia del cliente. Es el caso de ING, que une su famosa Cuenta Naranja a un depósito al 1,90% TAE… pero a un plazo de tres meses. Una vez pasado ese tiempo, el capital y los intereses generados pasan a dicha cuenta con una rentabilidad mensual del 0,5% TAE. Los interesados en esta oferta deben darse prisa, pues sólo está disponible hasta el próximo día 28.

GFP

 

Derechos reservados Foster Swiss