La banca española ya ha hecho números, apoyándose en la recuperación de la economía. Las entidades creen que España va camino de alcanzar en 2015 su mayor crecimiento económico desde 2007. Por este motivo, han diseñado planes estratégicos para crecer en el negocio bancario y mejorar la rentabilidad. El crédito a las pymes y la financiación al consumo serán las palancas para avanzar.

La llegada de Ana Botín a la presidencia de Santander ha provocado que el grupo haya rediseñado parcialmente su estrategia a medio plazo, con un mayor énfasis en la tecnología y la digitalización como claves para acercarse al cliente. En términos estrictamente financieros, Santander pretende alcanzar una rentabilidad de entre el 12% y el 14% para 2017, situar la morosidad por debajo del 5% e incrementar la solvencia. Además, el objetivo es aumentar el beneficio por acción más que sus competidores en ese bienio, así como conceder más crédito al sector productivo. Como otro ejemplo que pueden ser las cuentas corrientes. El mayor grupo bancario español pretende incrementar un 40% el número de clientes particulares vinculados, hasta 17 millones, un objetivo que perseguirá principalmente a través de las cuentas corrientes. En clientes de empresas y pymes, el aumento previsto es del 37%, hasta los 1,1 millones.

Ana Botín ha insistido en que todo esto se puede conseguir conquistando la confianza de los clientes, siendo un banco sencillo, personal y justo. La tecnología será la palanca a través de la cual Santander buscará esta cercanía con el cliente, ya que la presidenta ha dejado claro que el grupo ha entrado de lleno en la carrera hacia la digitalización. BBVA, por su parte, ha sido prácticamente el primer banco en España en dar a la tecnología la importancia que ahora le atribuye todo el sector. El banco sigue volcado en esta transformación que, en sus planes, le permitirá no solo mejorar la eficiencia y acercarse a los clientes, sino también prepararse para hacer frente a la competencia no bancaria desde el sector tecnológico.

La entidad, que este año se centrará en la incorporación de su adquisición más reciente, Catalunya Banc, no ha dado objetivos de rentabilidad para los próximos años. Sin embargo, el presidente, Francisco González, aseguró en la presentación de los resultados anuales que se volverá a un ROE de dos dígitos. Las entidades creen que España alcanzará este año su mayor crecimiento desde 2007. Ahora su objetivo es aprovechar este escenario para aumentar el negocio y mejorar la rentabilidad.

GFP

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