Grandes bancos piden confianza desde sus clientes, porque la base de un buen negocio y de la prosperidad es la confianza, sin ella no se va hacia ningún lado y desde luego es un cimiento sobre el que construir, pero el banco más importante de Europa, el BCE, también reclama este valor.

Pero es difícil que se tenga en cuenta y que se regale confianza, más que fe ciega, debido a las turbulencias que sufre la economía mundial y a la crisis que puso todo el mundo del revés.

Los gestores de Henderson han explicado en Londres su estrategia de inversión para los próximos meses. Europa vuelve a entrar en el foco tras el lanzamiento del plan de expansión cuantitativo del BCE y el Viejo Continente se postula como la mejor alternativa para invertir en renta variable. El gestor Alex Crooke, jefe de Global Equity Income, mantiene una estrategia de inversión en compañías con dividendos estables que permita limitar los riesgos del mercado.

Primero decir que EEUU tuvo tres fases de QE. En Europa estamos muy alterados por la primera, por el efecto que está teniendo todo ello en el euro y porque se produce en un entorno en el que el sistema bancario está en vías de reparación. La economía sólo va a crecer si los bancos prestan dinero y los consumidores tiran del carro. En Europa esta correa de transmisión sigue rota.

Tiene mucho que decir pero los bancos tienen mucho por trabajar para reforzar su posición de capital hasta niveles que hemos visto en años anteriores, ganar confianza y trasladar esa confianza a la gente. Eso va a costar tiempo. En EEUU ese tiempo se tradujo en tres o cuatro años hasta empezar a ver los frutos para empezar a ver los efectos del QE y en Europa va a ser lo mismo. El dinero debe ir encontrando los caminos adecuados.

GFP