Aprovechar la caída del euro II

Ir a Estados Unidos a comprar, o hacerlo a través de internet, también ha dejado de ser una opción atractiva. El ahorro que para los consumidores españoles suponía comprar artículos en dó- lares ha pasado a ser testimonial o inexistente, con la caída de la cotización del euro.

Un ejemplo: comprar un iPhone en EEUU hace un año suponía un ahorro de algo más de 200 euros mientras que ahora el ahorro apenas alcanza los 30 euros, a lo que hay que restar el coste que supone comprar un adaptador de corriente para que pueda cargarse en España. Si usted tiene una vivienda y está pensando en ponerla a la venta, quizá su mejor comprador lo encontrará fuera de nuestras fronteras. La caída del euro ha hecho muy atractivos los activos inmobiliarios para compradores extranjeros que suelen manejarse en dólares, libras o francos suizos. Anunciar su casa en un portal inmobiliario dirigido a ingleses, por ejemplo, puede darle más posibilidades de venderla. Para un británico, comprar una casa de 200.000 euros en la costa española le es ahora un 13% más barato.

La pérdida de valor del euro afecta negativamente a las importaciones del país. Y si algo importa España es energía. El país se gastó en 2014 casi 54.000 millones de euros en la compra a otros países de petróleo y gas, dos productos de los que es enormemente dependiente por la ausencia de producción propia (un 0,4% de su consumo).

Pero en este caso, la mala noticia en el mercado de divisas viene acompañada de una alegría en el de materias primas. El precio del barril de crudo Brent se ha desplomado un 54% desde el pasado mes de junio y un 8% desde enero, hasta situarse en 53 dólares. Al cambiarlo por euros y dada la depreciación de esta divisa, el coste del barril aumenta un 6% en lo que va de año y ya se compra a 50 euros. Es decir, el coste de este producto es hoy muy parejo en ambas monedas, cuando hace apenas cuatro meses el mismo barril de crudo costaba 80 dólares y 55 euros. Lo cierto es que la caída del euro no es buena a la hora de repostar.

GFP

Derechos reservados Foster Swiss