La guerra offshore vs onshore lleva durante los últimos años haciéndose patente entre los que opinan que tributar en un territorio extranjero es malo para el país de origen y su economía, y los que opinan que mientras no bajen los impuestos y las cargas fiscales abusivas, no tributarán en su país, ya que los perjudica empresarialmente.

Ante todo hay que decir que una opinión y otra son perfectamente legales, es decir, tributar en otro país es lícito siempre y cuando se declare a las autoridades fiscales las cuentas bancarias y las empresas constituidas en territorio extranjero.

Para saber que nos conviene más, debemos saber algo acerca de la lucha offshore vs onshore. El término offshore se aplica a las actividades económicas que se realizan fuera del propio país de residencia, desde cuentas bancarias, seguros, inversiones, constitución de sociedades, patrimonio, etc.

En la contienda offshore vs onshore, todo lo relacionado con offshore se da en las jurisdicciones offshore, o también llamados paraísos fiscales. Por otro lado, el término onshore da lugar a todo lo contrario que offshore, es decir, son aquellas actividades económicas que se realizan dentro del propio país de residencia o en uno con un sistema tributario parecido.

Por ejemplo, si abriéramos una cuenta bancaria en Francia, no sería offshore, ya que el país vecino posee una estructura financiera parecida a la España, en cambio, si la cuenta la abriésemos en Suiza, sería offshore, debido a su legislación fiscal que exenta del pago de impuestos a los no residentes, entre otras ventajas fiscales.

De modo que si estamos interesados en este tema y queremos saber algo más acerca de offshore vs onshore, en Foster Swiss, consultores expertos en fiscalidad internacional, resolveremos sus dudas y le ayudaremos en lo que estime necesario.

A.M.

Foster Swiss

Consultores de Banca Privada internacional
Especialistas en Fiscalidad internacional y Sociedades Offshore