El grupo de los Verdes en la Eurocámara publica un informe que cifra en más de 300 millones de euros las pérdidas sufridas por diez países miembros de la Unión Europea por las prácticas fiscales de Luxemburgo.

Según los datos del informe, los pactos fiscales firmados entre multinacionales y el Gran Ducado permitieron a las mayores corporaciones del mundo esconder más de 176 millones de euros en impuestos a las autoridades alemanas, 36 millones a las de Reino Unido, 32 millones a las de Bélgica y hasta 28 millones a las de Francia.

Los Verdes analizan cómo Luxemburgo paró durante años la aplicación de la directiva europea sobre el intercambio automático de información entre los países de la UE. La ley estaba destinada a luchar contra el fraude y la evasión fiscal. Su bloqueo en Luxemburgo desde la entrada en vigor en 2005, convirtió a Luxemburgo en un paraíso fiscal para las mayores fortunas y multinacionales durante años.

Su favorable fiscalidad también ocasionó pérdidas en el pago de impuestos de Dinamarca, Países Bajos, Portugal, Suecia, Italia y España, que perdieron algo más de dos millones de euros.

Los Papeles de Panamá y las investigaciones del Parlamento Europeo revelan que a los clientes de bancos de Luxemburgo se les recomendaba que mantuvieran su dinero en el país pero que crearán una sociedad offshore como tapadera entre el beneficiario real y la cuenta bancaria. De esta manera, los propietarios de las cuentas evitaban el pago de impuestos de entre el 15% y el 35%.

Este informe denuncia que bajo el mando del actual presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, Luxemburgo sirvió como paraíso bancario especialmente para los alemanes ricos. Y piden al presidente que reconozca los errores y explique cuanta información tenía sobre este sistema bancario destinado a la evasión.

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