¿Cómo operaba la trama de blanqueo del mayor banco chino de Madrid?

En el año 2009, la policía española comenzó a investigar una trama de blanqueo de dinero centrada en los importadores de mercancía china. La mercadería se introducía en España sin pagar los aranceles y luego se vendía al por mayor sin pagar IVA. En 2012, la Justicia española detuvo a varios sospechosos, entre ellos el cerebro de la red, Gao Ping. Se calculó entonces que la cantidad blanqueada podía llegar a los 1.200 millones de euros.

Años después, se desmantelaron tramas similares, hasta que en 2016, el Industrial and Commerce Bank of China (ICBC) entró como imputado por organización criminal y blanqueo de capitales.

ICBC es el mayor grupo bancario del mundo por tamaño de activos. Es uno de los cuatro grandes bancos públicos chinos mediante los cuales las autoridades del país controlan la economía local y los intereses financieros chinos en el exterior. En 1999, el banco abrió una filial europea en Luxemburgo, siendo una sucursal de esta filial, la oficina de Madrid, considerada el centro de esta gran trama de blanqueo.

¿Qué papel jugaba la oficina del banco chino en Madrid?

Según las investigaciones policiales, los miembros de la trama usaban la oficina de Madrid del ICBC para enviar grandes sumas de dinero a China. El banco chino ignoró así la legislación española contra el blanqueo de capitales, que obliga a informar de grandes transacciones sospechosas. De esta forma, pudieron enviar el dinero a China, anteriormente evadido en España, sin despertar ningún tipo de sospechas.

Las pruebas apuntan a que algunos empelados del banco chino en Madrid no sólo conocían las actividades delictivas, sino que colaboraban con ellas para asegurar así el éxito de la operación, contactando con empelados del banco en China.

Además, ICBC aceptó facturas falsas, y facilitó la creación de sociedades offshore con cuentas para que las remesas se pudieran dividir en transferencias de menos de 50.000 euros y escapar a los controles. Según las investigaciones, parte del dinero salió de España en cajas y mochilas llenas de efectivo hacia otros países europeos, desde donde se transferían a China.

Posibles consecuencias

Siete empleados del banco chino en España, así como su director, se encuentran en libertad con cargos. Actualmente, no están formalmente condenados por ningún delito, pero podrían enfrentarse hasta a seis años de prisión.  

El banco se enfrenta así a multas millonarias y a la pérdida de su licencia bancaria europea, ya que el banco ICBC no tiene licencia bancaria española, sino que opera como sucursal desde Luxemburgo con un pasaporte bancario dentro de la Unión Europea. Si finalmente los tribunales españolas demuestran que ICBC violó las normativas europeas contra el blanqueo de capitales, las autoridades luxemburguesas podrían solicitar al BCE la retirada de la licencia.

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