Cuando en marzo de 2012, el Gobierno aprobó la amnistía fiscal, algunos millonarios españoles, concretamente los mejor asesorados, decidieron optar por los trust, un vehículo de inversión de reciente creación, para reforzar la ocultación de sus bienes no declarados.

Se trata de una figura jurídica muy utilizada por las elites y las grandes fortunas para la gestión y ocultación del patrimonio. Y que junto a las sociedades offshore y las fundaciones de interés privado, conforman el “tridente opaco”, según el economista Gabriel Zucman. Se utilizan para no asociar el patrimonio a sus beneficios reales.

Funciona como una hucha, es decir, una persona deposita sus bienes y activos con la intención de que en el futuro esa misma persona o sus beneficiarios, en caso de herencias o donaciones, recuperen el patrimonio acumulado. En todo ese tiempo, un gestor mantiene el trust y administra los fondos transferidos. Se trata de un vehículo muy habitual en países con derecho anglosajón, como las Islas Caimán, las Bermudas o las islas del Canal.

En España, por ejemplo, al no ser una figura reconocida por las leyes, carece de validez. Según Sonia Martín, profesora titular de Derecho Civil de la Universidad de Cantabria, “es my arriesgado montar un trust en España, porque desde el punto de vista fiscal se va a tratar de forma deficiente y desde el civil no se va a reconocer”. Para ésta, el trust no es el problema, sino la falta de transparencia.

Recuerda que los residentes españoles están obligados a informar al fisco de todos los bienes que alberguen en el exterior, ya sea a través de sociedades o trust. No obstante, la Administración tributaria tiene muy difícil la tarea de averiguar lo que una persona posee en una jurisdicción offshore. Este problema se está erradicando con la firma de los acuerdos de Intercambio Automático de Información.

Junto a las sociedades offshore, el trust asegura la protección y ocultación de los bienes

En abril de ese mismo año, Asiaciti Trust, despacho de abogados especializado en servicios offshore, e involucrado en la filtración de los Paradise Papers, recibió un email de un cliente español que relataba lo siguiente: “En España va a haber nuevas leyes obligando a declarar todas las cuentas y entidades en el extranjero. Por ello, necesitamos un trust offshore para nuestra sociedad de las Islas Cook”.

Esta persona mantenía junto a sus padres una sociedad offshore en Islas Cook, un territorio considerado paraíso fiscal por España, a través de la cual controlaban una cuenta bancaria del ANZ Bank, uno de los principales bancos de Australia y Nueva Zelanda.

En un correo electrónico posterior, remarcaban que “lo que queremos es un APT, asset protection trust, que posea nuestra LLC de las Cooks”. Este email incluía un enlace a la página sobre trust en la Wikipedia.

El despacho Asiaciti se puso a trabajar para este nuevo cliente y le enviaron información para la constitución de un trust en las Islas Cook o en San Cristóbal y Nieves. Si esta operación se llevaba a cabo, el bufete cobraría una tarifa anual de 4.250 dólares el primer año y de 2.800 dólares a partir del segundo por el mantenimiento de este vehículo. Sin embargo, no se procedió a la constitución del trust.

La familia Cremades Carceller poseía un trust de 112 millones de dólares

En octubre de 1992, Javier Cremades de Adaro y su esposa María Carceller Coll, constituyeron The Macaja Trust en las Islas Caimán a través de Bank of America. Mediante la constitución de este vehículo, transferían a éste la propiedad de cuatro sociedades offshore registradas en Caimán, Panamá y Bahamas, accionistas de otras empresas domiciliadas en España, Portugal y México.

Bank of America Cayman transfirió este fideicomiso a Appleby en julio de 2008. Por ese entonces, Macaja Trust poseía unos activos por encima de los 112 millones de dólares, fruto de los préstamos sin interés realizados a las sociedades offshore. Por el mantenimiento del trust, la familia Cremades Carceller tuvo que abonar a Appleby 90.500 dólares.

El trust y las sociedades offshore se liquidaron en 2015 al perder su valor debido a la suspensión de pagos de Xeresa Golf, propietaria del complejo hotelero de lujo Villaitana, un proyecto de los Cremades Carceller.

El grueso de las inversiones realizadas por el trust tenía como vehículo las sociedades offshore registradas en Islas Caimán, Oasis Co Ltd., y Marisol Co Ltd. Éstas, poseían acciones de dos empresas cotizadas en la CNMV: Fletamentos Marítimos y Rústicas, compañías familiares de los Cremades Carceller.

Sin embargo, ninguna de éstas aparece en las memorias y cuentas anuales de Rústicas. Según archivos de Appleby, Oasis poseía 355.150 acciones de Rústicas y Marisol,  164.150. En los documentos públicos de Rústicas aparecía como propietario de esas 355.150 acciones Bank of New York.

Giro de los acontecimientos

Según un correo electrónico enviado desde el domicilio social de Rústicas explica que Bank of New York actuaba como custodio de las participaciones, explicando que  “una transferencia de las acciones sería muy cara (impuesto sobre beneficios, agente…)”.

“Los títulos valores de sociedades extranjeras de cualquier naturaleza siempre han estado representados por los bancos depositarios. Al menos así era en aquella época”, sostiene la misma fuente.