El 6 de abril de 2016, salió a la luz uno de los mayores escándalos de la historia los conocidos como Papeles de Panamá, que desveló los nombres de empresarios, políticos y personalidades de todo el mundo que usaron el bufete de abogados de Mossack Fonseca para construir entramados de sociedades offshore a nivel mundial para evitar pagar impuestos o reducir al mínimo su factura fiscal a través de paraísos fiscales.

Las autoridades fiscales españolas han recaudado más de 500 millones de dólares, unos 418 millones de euros, gracias a las investigaciones realizadas a partir de la información filtrada en este escándalo. España ha sido capaz de recaudar 122 millones de dólares, unos 102 millones de euros tras realizar investigaciones sobre residentes que acumularon activos en sociedades y cuentas offshore en paraísos fiscales. Según el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, el ministerio inició 131 expedientes a 125 contribuyentes tras la publicación de los Panamá Papers.

Sin embargo, casi 90 millones se recaudaron mediante declaraciones complementarias. Es decir, los investigados tuvieron la oportunidad de realizarla, evitando las sanciones del 150% del valor de lo defraudado, y pagando únicamente un recargo del 20% y eludiendo las condenas por delitos fiscales.

Investigaciones no sólo en España

En Canadá se están llevando a cabo 123 auditorías e investigaciones criminales basadas en los Papeles de Panamá. Corea del Sur ha comunicado que ha podido recuperar 1.200 millones de dólares en impuestos en este año, pero no han especificado qué porcentaje es atribuible a la filtración.

Alemania anunció que su departamento de policía federal compró datos completos de las filtraciones, con lo que pudieron realizar redadas y congelar dinero de cuentas y sociedades sospechosas de evasión fiscal. Las autoridades fiscales de Dinamarca también adquirieron una parte de los datos de los Panama Papers y están investigando 320 empresas y a más de 500 personas residentes o vinculadas a través de estos datos.

Abrir el chat