El plan anti-bitcoin de Montoro fracasa: rastrear transacciones será casi imposible

Cristóbal Montoro ha puesto sus ojos en las criptomonedas y especialmente en el bitcoin, con el objetivo de que quienes las utilicen, pasen por la cola de hacienda, y evitar que sean usadas para el blanqueo de capitales o la adquisición de bienes ilícitos en la deep web o internet profunda.

Para ello, los planes de Montoro incluyen el rastreo de las transacciones, sin embargo, la propia naturaleza de estas criptomonedas dificulta cualquier tipo de control y las posibilidades tecnológicas de la Agencia Tributaria hacen que sea prácticamente imposible fiscalizar las operaciones se ejecuten con ellas.

“La única vía que tiene Montoro para controlar las criptomonedas, a día de hoy, es apagar internet. Y eso, claro, no va a ocurrir”, ha asegurado Santiago Márquez Solís, CTO en la empresa especializada en tecnología blockchain Clluc.

Objetivo: las casas de cambio

“El mayor control que quiere alcanzar el ministro es la vigilancia a las cuentas corrientes de ciertos individuos y ver los pagos que se dirigen o se reciben desde cuentas vinculadas a casas de cambio. Eso siempre que sus usuarios estén bien identificados y la entidad en cuestión facilite el acceso a la información. Por lo que, es posible, que se aumenten los requerimientos a las compañías y a los particulares a este respecto.

Actualmente, algunas casas de cambio, como Coinbase (aquellas plataformas que permiten cambiar dinero legal por criptomonedas), exigen a los usuarios que se registren con el pasaporte o el DNI. Sin embargo, no están obligadas por ley, sino que lo han hecho por adelantarse y evitar futuros quebraderos de cabeza.

La Unión Europea está trabajando en un reglamento para luchar contra el blanqueo de capitales, y podrían estar incluidas las casas de cambio.

Un juez podría exigir en este caso que una casa de cambio proporcione la información. No obstante, éstas pueden evitarlo situando a estas plataformas en un país fuera de las leyes comunitarias, como Kazajistán y de esta forma, complicar el acceso.

“Hay algunas monedas como bitcoin o ethereum que son semianónimas y permiten hacer cierta trazabilidad de las operaciones. Sin embargo, vincularlas con una persona en concreto es complicadísimo”, argumentan expertos consultados sobre criptomonedas.

Existen plataformas completamente anónimas

Pese a la futura obligatoriedad de las casas de cambio de identificar a todos los que entren en sus dominios y hagan uso de sus servicios, hay alternativas, como Shapeshift, una aplicación que permiten cambiar unas criptomonedas por otras y no exigen identificación personal. Su funcionamiento consiste en cargar los bitcoins que quiere cambiar, escoger la que quiere recibir y listo.

Impuesto a las criptomonedas

Tanto la Hacienda como la Justicia europea han emitido diferentes resoluciones que han sentado cierta ‘jurisprudencia’ para considerar las operaciones con bitcoin, ethereum u otra criptomoneda como transacciones financieras y, por tanto, sujetas a impuestos.

Si por ejemplo, se utilizan para comprar en un comercio físico o en una tienda online, el vendedor deberá pasar por caja de la misma manera que si cobrase en dólares o en euros.

Si por el contrario se dedica al trading con criptomonedas, será considerado como ganancias y pérdidas del patrimonio en la renta. Una tasa impositiva que va desde el 19% de aquellos que ganan menos de 6.000 hasta el 23% de aquellos beneficios superiores a 50.000 euros. Si la cifra se sitúa entre estos dos puntos, el porcentaje será del 21%.

Aunque no hay un apartado concreto de mineros de criptomonedas, estos deberán de darse de alta en el impuesto de actividades económicas. Si superan el salario mínimo, deberán darse de alta también en la Seguridad Social y abonar las cuotas de trabajador autónomo. No tienen que declarar el IVA, sino incluirlo en el IRPF siempre que lo conviertan a dinero de curso legal. Cuando esto ocurra, también podrían desgravarse ciertos gastos como la compra de equipos o tarjetas gráficas, así como la factura del consumo eléctrico.

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