¿El régimen fiscal territorial de Panamá tiene los días contados?

[vc_row][vc_column][vc_column_text]

El principio de territorialidad de Panamá tasa los ingresos que se generen de fuentes panameñas. Sin mientras, las empresas instaladas en el país, cuya fuente de ingreso no provenga del territorio panameño, están libres del Impuesto sobre la Renta (ISR).

Fórmulas como ésta, dieron vida a la Zona Libre de Colón en 1948 y a las zonas económicas especiales como Panamá Pacífico a través de la ley para Sede de Empresas Multinacionales (SEM) del año 2007, que unido a otros beneficios fiscales y migratorios, hoy sostienen un polo importante de la economía, desarrollo y el empleo en el país.

Esto hizo que acaparara la inversión extranjera directa, que además vio en Panamá otros privilegios, como el clima político estable y la ubicación geográfica.

Las empresas bajo el régimen SEM están libres del Impuesto sobre la Renta (ISR), del Impuesto de traslado de bienes, materiales y servicios (ITBMS) y del impuesto de dividendos. A cambio, los ciudadanos panameños reciben empleo en condiciones superiores a las que tendrían en empresas nacionales.

La calificación de paraíso fiscal empezó a rondar hace unos años, pero no hacía mucho ruido ante ciertos sectores como el bancario, el financiero, el aéreo y la logística, que habían cimentado sólidamente sus cifras en la plataforma de servicios. Esto fue así, hasta que estallaron los Papeles de Panamá en 2016.

Este escándalo puso en el punto de mira el régimen fiscal del país. La presión de OCDE y GAFI obligó a Panamá a firmar una serie de acuerdos para el intercambio automático de información fiscal y aprobar una nueva ley financiera. Sin embargo esa ley, no incluye a las SEM ni a las zonas económicas especiales, por lo que, hizo estallar un segundo capítulo del escándalo que desencadenó con la renuncia de Joseph Stiglitz y el experto anticorrupción Mark Pieth, quienes solucionaría el problema del país.

Según Stiglitz, esas zonas económicas especiales podrían servir para el lavado de dinero debido a la casi nula regulación que tienen.

La inversión extranjera directa en Panamá creció casi en 10 mil millones de dólares en tan solo dos años, pasando de 35.1 mil millones en 2014 a 44.8 mil millones en 2016. En contrasentido, el ISR fue el principal impuesto recaudado por el Estado el año pasado y el que se hace más pesado a la clase baja, razón por la cual, algunos sectores exigen una reforma fiscal.

Según Mayra Rodríguez, consultora tributaria y jurídica, “la idea de Stiglitz era que las empresas bajo el régimen SEM tienen muchas libertades y muchos beneficios en comparación con otras que están constituidas y controladas, y al ver esa dualidad de normas que favorecen a unas más que a otras y que el gobierno no las regule, se puede abrir para transacciones sospechosas”.

Según otro experto, Camilo Valdés, abogado especialista en impuestos, la dualidad fiscal podría tener fecha final. Éste recomienda una reforma legal para ampliar todos los beneficios fiscales y laborales que tiene el régimen SEM al resto del país. No obstante, defendió el modelo como “muy exitoso” y advirtió que los diferentes regímenes fiscales especiales van a estar en jaque con el nuevo estándar de la Base de Erosión y Traslado de Beneficios (BEPS, Base Erotion and Profit Shifting) de la OCDE.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
error: Contenido protegido !!
Abrir el chat