Hacienda obligará a las empresas españolas con sucursales en paraísos fiscales a tributar

El Gobierno de España comenzará a gravar a las empresas españolas con sucursales en paraísos fiscales y territorios de baja tributación, de  acuerdo a las exigencias de la Unión Europea en la lucha contra el fraude fiscal.
Así lo dispone el Ejecutivo para adaptarse a las exigencias de la UE en materia de transparencia fiscal internacional y al Exit Tax o Impuesto de Salida para Sociedades.
El impuesto a las tecnológicas que prepara el Gobierno para financiar la subida de las pensiones, y que ha pactado con el Partido Nacional Vasco, prevé recaudar 600 millones este año y 1.500 millones el que viene, sumado a otras nuevas figuras tributarias, según el Programa de Estabilidad. Estas subidas del Impuesto sobre Sociedades aumentarán la recaudación.
En 2018, el Gobierno aprobará medidas tributarias adicionales a las que implementará en el Proyecto de Presupuestos de 2018 para luchar contra el fraude fiscal. Además, han anunciado que en el Impuesto sobre Sociedades van a introducir cambios para adaptarse a las nuevas Directivas de la UE anti-elusión fiscal que afectan a dicho impuesto.
De esta manera, las sucursales de empresas españolas en paraísos fiscales que no acrediten actividad y motivos económicos suficientes para establecerse allí, deberán pagar sus impuestos en España. Esto afecta a sociedades en Irlanda, Chipre o Luxemburgo.
La norma comunitaria europea obliga a establecer el tipo mínimo de 12.5%, pero España puede endurecer la tributación. Sin embargo, Hacienda ya grava a las filiales de empresas en territorios de baja tributación con un tipo por debajo del 18.75%.
Empresas como BBVA, Bankinter, FCC, ACS, Repsol, Acciona y Abantia operan con sucursales en paraísos fiscales. La Directiva europea quiere impedir que se sitúen filiales y sucursales en territorios de  baja tributación.

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