Especialistas en creación de SICAV

En Foster Swiss somos especialistas en la creación de sociedades SICAV. Crear una SICAV es crear una sociedad de inversión de capital variable como figura de inversión colectiva. Con la SICAV, usted podrá ver aumentado sus ahorros y sus inversiones en un corto espacio de tiempo. ¿Tiene alguna duda? Nosotros le ayudamos a familiarizarse con este término.
Crear una SICAV, por ejemplo, es algo bastante usual en países como Suiza, Francia, Luxemburgo, Italia y España, y gracias a nuestro equipo de profesionales y nuestra experiencia como consultora internacional, la desarrollamos en un limitado espacio de tiempo.
Una SICAV es lo opuesto a otras sociedades como la SIFAC, que son sociedades de inversión de capital fijo. En estas, el inversor tiene la oportunidad en cada momento de solicitar la redención de sus unidades así como el pago del importe a reembolsar. Un pago que puede ser en efectivo.
Nosotros le ayudamos a realizarlo, consúltenos sin compromiso. Y es que gracias a la creación de una SICAV permite invertir dinero y diferir el pago anual de impuestos. Eso sí siempre con unos requisitos mínimos que le explicamos aquí.

Crear una SICAV

Entre alguno de nuestros servicios está la creación de una sociedad de inversión de capital variable, más conocida como SICAV. Este tipo de sociedades son especialmente importantes en países del sur de Europa como Italia y España, y también en Suiza y Luxemburgo.
Se trata de sociedades de inversión donde la persona que invierte tiene derecho en todo momento a solicitar la redención de sus unidades y el pago del importe a reembolsar en efectivo.
Foster Swiss se encarga de tramitarle toda la creación de una SICAV donde deben haber una serie de requisitos como, por ejemplo, un número de accionistas igual o superior a cien, que hayan limitaciones a las inversiones, un capital mínimo de 2, 4 millones de euros, un capital del tipo variable entre el mínimo y máximo fijado estatutariamente…
Uno de los grandes beneficios de crear una SICAV es que la constitución, aumento de capital, fusión y escisión de estas sociedades gozan de exención en la modalidad operaciones societarias del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Y se encuentran, a su vez, bajo control de la Comisión Nacional del Mercado de Valores y la Dirección General del Tesoro y Política Financiera.
La baja tributación es otro de sus beneficios.

Condiciones para crear una SICAV

Antes de poner en marcha una SICAV hay que tener en cuenta que éstas gozan de las mismas ventajas fiscales que los fondos de inversión con una tributación para los rendimientos y plusvalías de la sociedad del 1% y entre el 21% y el 27% para las ganancias patrimoniales de los socios derivadas de la venta de participaciones o el pago de dividendos.
En la actualidad se trata de un instrumento de inversión de los más utilizados por personas con grandes capitales. Eso sí, para poder crear una SICAV y disfrutar de ella hay que respetar una serie de condiciones, como por ejemplo que existan un número de acciones que sea igual o superior a cien, un capital mínimo de 24.000 euros y que sea variable entre el mínimo y máximo fijado estatutariamente.
También debe haber limitaciones a las inversiones, cierta tutela y control por la Comisión Nacional del Mercado de Valores y la Dirección General del Tesoro y Política Financiera. Además tanto su aumento de capital, fusión o constitución, gozan de exención en la modalidad operaciones societarias del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.
La creación de una SICAV es una de las mejores opciones para aquellas personas con ahorros importantes y que quieran verlos crecer.
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