Los holdings como estructuras offshore para una planificación fiscal internacional

Las características propias de los holdings y su flexibilidad, que permiten ser disueltos por la empresa y ser transferidos a otro país en función de los beneficios fiscales, le confieren como la mejor estructura offshore para una planificación fiscal internacional.
El objetivo de la creación de los holdings, sociedades muy comunes en cualquier país, es la de adquirir participaciones en otras sociedades e incluso administrar bienes sin tener por ello que tener una actividad comercial. Entre sus ventajas, localizar los beneficios del grupo en un destino o jurisdicción offshore concreta. O su flexibilidad, que permite que sean disueltos por la empresa y transferidos a otros país en función siempre de los beneficios fiscales, lo que consolidan a los holdings como estructuras offshore para una planificación fiscal internacional.
Los holdings, como estructuras offshore, proporcionan a una empresa una reducción directa de los gastos globales pero, ¿cómo funcionan? Una empresa matriz ficticia es la encargada de recibir los rendimientos, que pueden ser dividendos, intereses, royalties, patentes, etc, de las filiales y coordina así su política de redistribución.
Estos fondos pueden ser enviados a la empresa matriz, reinvertidos o transferidos como préstamos a las filiales. Y es aquí cuando el holding se consolida como una estructura offshore para una planificación fiscal offshore internacional. Y es que, si la sede del holding es extranjera se daría una exención de gastos de constitución además de ventajas, exenciones o reducciones en los dividendos. Y no solo eso, también exenciones sobre las ganancias de capital, confidencialidad del titular, ventajas en las fusiones de compañías, si éstas estuvieran formadas por compañías localizadas en varios países e incluso un diferimiento fiscal en el país doméstico.
En la gestión de los holdings como estructuras offshore hay que tener en cuenta, además, tres reglas básicas. En primer lugar, negociar solamente con las llamadas international holding companies. En segundo lugar, no negociar con holding companies protegidos –pueden estar en medio de la consolidación fiscal de otro grupo-. Y, por último, no negociar nunca con holdings nacionales ya que los dividendos, en estos casos, siempre son interceptados.
Otros factores a tener en cuenta en la creación de holdings como estructuras offshore para una planificación fiscal offshore internacional son: los dividendos recibidos, la estabilidad de las leyes fiscales, las ganancias de capital sobre la venta de acciones, las retenciones de impuestos recibidos en el país de la compañía o los pagos por el holding company a la parent extranjera, entre otras cuestiones que, sin duda, serán mejor orientadas por una empresa de planificación fiscal internacional.
 

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