¿Quiénes pueden realizar inversiones offshore?

En principio lo puede hacer cualquier persona que disponga de un mínimo de capital. Es posible participaren pequeños programas de inversiones de alto rendimiento (HYIP) desde 20 o 30 dólares, aunque debido al alto nivel de fraude es preciso actuar con precaución.

Para comenzar a operar en bolsa a través de brokers online 1.000 o 2.000 dólares suelen ser suficientes, ya que existe la posibilidad de invertir en los llamados “penny stocks” (acciones de céntimo), que son títulos de muy escaso valor, pero que pueden resultar muy rentables. También puede accederse al mercado internacional de divisas (FOREX), siempre por medio de intermediarios. Los bancos de inversión ofrecen servicios de banca privada a partir de 50.000 a100.000 dólares a través de los cuales el cliente del banco contará con su propio asesor de inversiones offshore.

Los elitistas Hedge Funds, normalmente sólo están accesibles a partir de aportaciones de 1.000.000 dólares. Entre el valor mínimo y el máximo, existe toda una gama de productos o servicios que se pueden ir incorporando a la cartera, a medida que esta vaya evolucionando. En los primeros estadios normalmente es necesario invertir por cuenta propia, mientras que en otros más avanzados se puede elegir entre dejar la gestión en manos de un broker o consultor bancario especializado, el cual invertirá de acuerdo a una relación riesgo/beneficio acordada previamente, o seguir trabajando por cuenta propia.

Cómo comenzar a invertir

El primer paso recomendado suele ser la apertura de una cuenta bancaria offshore, en la cual se puedan ir depositando las ganancias de las diferentes operaciones. Es conveniente que el banco ofrezca cuentas de ahorro o certificados de depósito ya que esto permitirá obtener un determinado rendimiento a los capitales que se encuentren inmovilizados temporalmente, entre la finalización de una inversión y el comienzo de la siguiente.

Es además conveniente que la entidad bancaria disponga de cuentas multidivisas, ya que esto permitirá operar en diferentes monedas evitando costes de cambio de Moneda, cuando las inversiones se produzcan en otras divisas. También ayudará a proteger nuestra inversión, ya que podremos almacenar los fondos en la moneda más conveniente en cada momento.

Contrariamente a lo que piensan muchas personas, se recomienda tener una cuenta bancaria offshore desde el mismo momento en el que se comience a invertir. Esto es así porque precisamente las inversiones offshore asequibles al pequeño inversor, son a menudo las que más riesgo conllevan, tanto por sus características como por las formas de pago que manejan.

En muchas ocasiones se utilizan monedas digitales de uso corriente en Internet, algunas de las cuales resultan muy inseguras para almacenar beneficios, por lo que se recomienda transferir las ganancias a una cuenta bancaria segura a la mayor brevedad posible. Por lo general, es también muy recomendable realizarlas inversiones a nombre de una sociedad offshore creada a tal efecto. Mantener una cuenta bancaria y realizar las operaciones en su propio nombre supone un grave riesgo para la privacidad, ya los datos del titular de la cuenta serán indicados en cualquier transferencia bancaria y no resultará difícil relacionar la cuenta con su dueño. Una sociedad en cambio, difumina esta relación, ya que todas las transacciones se realizarán a nombre de esta, quedando su beneficiario en el anonimato.

Las sociedades IBC son un vehículo ideal para este propósito, en especial porque su constitución es rápida, sencilla y asequible, siendo también muy económico su mantenimiento anual.

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