Intercambio de información, privacidad y jurisdicciones offshore

El intercambio de información es un asunto de gran interés para los países y organismos internacionales, especialmente para las Administraciones Tributarias, ante todo como consecuencia de los llamados escándalos financieros.

Por lo que respecta a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), ya en 2001 hubo una iniciativa para exigir que la transparencia y el intercambio de información tributaria entre países fuera el rasgo clave para distinguir entre países cooperantes y no cooperantes, con el propósito de incluir los países no cooperantes en una especie de “lista negra”, con la intención de plantear represalias internacionales contra los mismos.

En 2004, en la reunión del Foro Global de Tributación desarrollado en Berlín, se estableció la iniciativa por parte de los integrantes de lograr llegar al llamado “campo de juego equilibrado”, que consiste en mejorar la transparencia y el intercambio de información en asuntos fiscales.

A partir de la crisis financiera mundial del 2008, el G-20 busca asumir una postura más contundente contra la opacidad que ofrecen ciertas jurisdicciones. Implementar y tornar efectivos de forma generalizada los estándares de transparencia e intercambio de información propuestos por el Foro Global de la OCDE continúa siendo un gran desafío en el plano internacional.

Por el lado de los Estados, el intercambio de información es necesario para dotar a la Administración de los medios imprescindibles para verificar la actuación de los agentes económicos que operan internacionalmente, tanto para cotejar los deberes tributarios que les correspondan como para investigar la eventual actividad delictiva con beneficios económicos.

El intercambio de información en el área tributaria es el que más ha progresado

A la hora de verificar las obligaciones tributarias de los contribuyentes que realizan operaciones transnacionales, la Administración se encuentra frente a una disyuntiva: la falta de información sobre tales operaciones. Resulta inadmisible para el Estado, en un contexto económico altamente internacionalizado, que los contribuyentes sujetos a imposición por su renta mundial utilicen la opción de ubicar sus inversiones o actividades económicas en el extranjero como forma de un menor control y ahorro fiscal.

Abrir una cuenta en una jurisdicción offshore tiene como objetivo también el ahorro de carga fiscal mediante la aplicación de un convenio de doble imposición. Sin embargo, para la lucha contra la evasión fiscal existe el intercambio de información entre Administraciones Tributarias. Así pues, la asistencia mutua entre Administraciones Tributarias de diferentes Estados en la recaudación constituye un instrumento fundamental para la aplicación efectiva de un sistema tributario.

Pero, además del fraude fiscal, también están otros tipos de fraude con beneficios económicos de alcance internacional, como los fraudes financieros, tan de moda en función de la crisis financiera internacional del 2008-2009, y los fraudes originados en actividades ilícitas, como narcotráfico, corrupción y venta de armas. Es de fundamental importancia para los defraudadores conseguir ocultar sus beneficios o rentas obtenidas de forma fraudulenta, con el objetivo de evitar que el Estado venga a sancionarles por el fraude cometido, o incluso reclamar el pago del impuesto sobre la renta.

El intercambio de información que más ha progresado es el del área tributaria, lo que significa un avance en el combate al fraude fiscal. Normalmente los países que aportan la información suelen limitarla al uso para la finalidad que ha sido concebida, que en ese caso sería el cobro de impuestos. Sin embargo, tanto para el fraude fiscal como para la lucha contra los demás fraudes económicos de alcance internacional, necesitase de forma esencial información sobre las transacciones llevadas a cabo.

 

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