CRS o Estándar Común de Reporte: todo lo que necesitas saber

Existe un mecanismo internacional diseñado para evitar cualquier escenario donde sea posible la evasión de impuestos, conocido como Estándar Común de Reporte o CRS (por sus siglas en inglés), ofrece las competencias necesarias para emitir un informe detallado a manera de reporte, donde se contemplen todos los movimientos de las cuentas internacionales, y de esta manera, se erradican las malas prácticas o fraudes fiscales.

El Estándar Común de Reporte, popularmente conocido como CRS, es una iniciativa de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, que en su carácter internacional diseñó un sistema de intercambio automático de información tributaria que aborda a los países miembros. El Estándar Común de Reporte otorga libre acceso a las Administraciones tributarias para evaluar la información fiscal de los diferentes contribuyentes, independientemente de su ubicación geográfica.

El principal objetivo del Estándar Común de Reporte es erradicar, en la medida de lo posible, la evasión fiscal, como ha sucedido a lo largo de la historia de las diferentes naciones y países del mundo. Para lograr este cometido se plantea trabajar con una metodología basada en la cooperación internacional, donde cada participante busca realizar sus aportes de información pensando en el bien común, es decir, un panorama financiero y tributario más equilibrado.

La dinámica del CRS o Estándar Común de Reporte desde España, plantea como reportables a dos perfiles de clientes en específico, el primero de ellos son las personas físicas y el segundo perfil son las denominadas entidades pasivas. En el caso de las personas físicas, se contemplan aquellos casos donde exista una residencia fiscal fuera de España. Por otra parte, las entidades pasivas, deberán estar basadas en una actividad principal con inversión en activos financieros, donde los accionistas significativos residan fuera de España.

 

Información que deben aportar las personas

Tanto las personas físicas como las personas jurídicas que deban basar sus registros tributarios en el Estándar Común de Reporte, deberán aportar diferentes datos según sea su perfil. En el caso de las personas físicas el primer requerimiento contempla su nombre, dirección fiscal, país de residencia, el número de identificación fiscal o equivalente en cada jurisdicción, la fecha y lugar de nacimiento.

Por otra parte, las personas jurídicas que estén regidas por el CRS también deberán aportar datos convencionales como nombre, dirección, país de residencia y TIN de la entidad, pero deberán sumar también los datos básicos de la denominada Controlling Person, incluyendo nombre, dirección, país de residencia, TIN, fecha y lugar de nacimiento, de esta manera se podrá manejar con más precisión quien es el representante de la empresa.

 

Los datos que debe manejar el CRS sobre las cuentas

La normativa CRS también contempla una monitorización de los datos claves de las cuentas, para llevar un control mucho más transparente y poder detectar con anticipación cualquier discrepancia tributaria que ponga en tela de juicio la naturaleza de los ingresos de las cuentas en el exterior. Inicialmente se deberá aportar tanto el número de cuenta como el saldo de la misma al final de cada período, de esta manera el control será mucho más exacto y se podrán hacer comparativas en el futuro.

Finalmente el CRS deberá manejar datos más específicos para cuentas en condición de custodia, de las cuales deberá manejar desde intereses brutos y dividendos brutos, hasta cualquier otro ingreso generado por los activos de la cuenta. En el caso de las cuentas de depósito, será  necesario manejar los intereses brutos o acreditados con actualizaciones periódicas. Finalmente, para otros tipos de cuentas que no se ajusten a estos perfiles, será necesario señalar las cantidades brutas pagadas o acreditadas en sus diferentes periodos de actividad.

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