Lo que debe saber sobre el intercambio de información fiscal por parte de Gibraltar

El panorama internacional ha cambiado sensiblemente en lo que se refiere a la transparencia y al efectivo intercambio de información fiscal en los últimos años. Son notables los esfuerzos que ha realizado Gibraltar en este ámbito desde su compromiso con la OCDE.

Ello se pone de manifiesto en especial por la cantidad de TIEA (Tax Information Exchange Agreement) firmados en 2009, año en el que se encuentra el grueso de los mismos. Parece que en esta ocasión las presiones del G20 y la OCDE han surtido efecto,   afectando dramáticamente a todas las jurisdicciones offshore, salvo por Estados Unidos.

Estos territorios se han visto obligados a cambiar, ya la baja tributación de sus sociedades y la protección extrema de sus titulares parece no ser suficiente. La firma de este tipo de acuerdos de intercambio ha logrado que Gibraltar no se encuentre en el listado de jurisdicciones de baja tributación de la Unión Europea y se sitúe en la lista gris de la OCDE, a la espera de una próxima evaluación de la legislación y del efectivo intercambio de información.

Con este tipo de acuerdos y la adaptación a la Directiva 2011/16/UE debería eliminarse del listado español de paraísos fiscales ya que contraviene el ordenamiento de la Unión. Nos movemos en un panorama cambiante en el ámbito de la fiscalidad internacional, se están tomando medidas desde todas las instituciones para intentar eliminar los anteriormente llamados paraísos fiscales, y la planificación fiscal agresiva.

Pero sólo se está poniendo un parche a un sistema que hace aguas debido a la complejidad de las estructuras empresariales existentes, que aprovechan todos los entresijos de los distintos ordenamientos para una mejora en el pago de sus impuestos.

Se ha optado por mecanismos de soft law con los estándares de intercambio de información de la OCDE, y de hard law desde la Unión aprobando las directivas anteriormente reseñadas en un intento de coordinar los distintos ordenamientos intentando asimilar el cambio de paradigma que impone la realidad.

La baja tributación gibraltareña actualmente sigue siendo un atractivo para muchas empresas y entidades, en especial su régimen sobre el juego por lo que su situación sigue siendo favorable, y al hecho de no ser considerada una jurisdicción opaca por la Unión y la OCDE.

Actualmente se está a la espera de la nueva situación que se cree tras el Brexit que promete convertir a todo el Reino Unido en un nuevo territorio verdaderamente «competitivo» en materia tributaria, lo que podría afectar a las estrategias de transparencia del Peñón.

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