Los españoles, los europeos que sufren la mayor presión fiscal de Europa

¿Cómo solucionar los problemas económicos derivados de la crisis por la COVID-19? con más impuestos. Al menos esta es la respuesta del Gobierno español formado en coalición por los dos partidos de izquierdas, PSOE y PODEMOS. Se avecinan más impuestos y los españoles pasarán a formar parte del club de los países con más estrés y presión fiscal de todo el viejo continente.

Al final, absolutamente todos pagaremos la factura de los estragos del coronavirus en nuestro país, de eso no hay absolutamente ninguna duda. Los líderes del gobierno, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias planean una destacada subida de impuestos para pagar el gran gasto público que, por otro lado, ellos han jalonado. En poco más de un año, los dos líderes han dinamitado las cuentas en gran parte saneadas que dejó el ex presidente Mariano Rajoy.

España es ya tras Grecia, Portugal, Italia y Francia, el quinto país con más esfuerzo fiscal. Los españoles seguiremos un tiempo más, más asfixiados y así lo confirmó la propia Ministra de Hacienda María Jesús Montero, “España tiene margen fiscal para subir los impuestos en el equivalente de seis puntos porcentuales de PIB, la distancia que separa al país de la presión fiscal media que hay en los países de la eurozona”.

La injusta medición de la presión fiscal en España

Pero ¿de cuánto dinero estamos hablando? el equivalente a mover 72.000 millones de euros de las manos privadas hacia las administraciones públicas. Otras fuentes hablan de más dinero como la Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz que subió esta cantidad hasta los 80.000 millones de euros.

Pero ¿es la presión fiscal el indicador correcto para saber si pagamos más o menos impuestos? Según un análisis publicado por Funcas, éste es “un índice impreciso, poco informativo y de una utilidad muy limitada para realizar prescripciones de política fiscal”. Y es que España es ya uno de los países de Europa donde más esfuerzo tiene que hacer sus ciudadanos para pagar sus impuestos.

Según diferentes informaciones, el Gobierno español planea subir los impuestos argumentando que España presenta una presión fiscal más reducida que la media europea. Esto en parte es cierto, por ejemplo la que sufre Dinamarca es el doble que la de España pero claro, no es ni comparable. La renta per cápita de los daneses es de 51.500 euros año, más del doble que los 24.000 euros españoles.

Según el análisis de Funcas, se está dando un “obsesivo uso” para que éste sea el factor número uno sobre en el que el descansa el debate actual de la reforma fiscal. Y este protagonismo es a todas luces desproporcionado. Desde Funcas defienden que el análisis riguroso de los sistemas fiscales requiere de la aplicación de técnicas estadísticas, econométricas y de modelización matemática mucho más elaboradas que el simple cociente de dos macromagnitudes, como son la recaudación y el PIB. La presión fiscal ni mide cuestiones distributivas, ni aspectos de eficiencia económica ni consideraciones de bienestar social.

 

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
Abrir el chat