El Banco Vaticano y su secreto bancario, ¿qué oculta la Santa Sede?

El Banco Vaticano y su secreto bancario

Según un viejo refrán, los caminos del Señor son inescrutables…sobre todo si éstos tienen que ver con asuntos económicos. ¿Qué ocurre cuando mezclamos el Banco Vaticano, la Santa Sede y el secreto bancario? Parece ser que a la hora de rendir cuentas con el santo dólar, hay quienes están por encima del bien y el mal…

Nos trasladamos al año 2010, desde esa fecha y hasta principios de 2012, el mayordomo del Papa entregó presuntamente cartas y documentos confidenciales de la Santa Sede a periodistas de medios italianos lo que provocó su detención. No solo cayó él, también el propio director del Banco Vaticano, Ettore Gotti Tedeschi. ¿Qué decían esos papeles?

Durante su gestión la entidad estaba bajo investigación por lavado de dinero. Los secretos financieros del Vaticano salieron a la luz por primera vez en la historia provocando una polémica internacional y una fisura histórica en la imagen de la Santa Sede cara a la opinión pública. Este acontecimiento marcó un antes y un después, ¿es y había sido claro el Vaticano en sus asuntos económicos? ¿qué había de cierto en estos rumores sobre blanqueamiento de dinero y actividades poco lícitas por parte de la capital del catolicismo?

El fin del Secreto Bancario ¿y después qué?

Aunque estas polémicas fueron reincidentes en décadas pasadas -en todas y cada una de ellas ha habido noticias de este tipo- la crisis económica de aquel entonces y una opinión pública mucho más sensible con este tipo de noticias, llevaron a que apenas tres años más tarde terminara el Secreto Bancario del Vaticano. Era el año 2015.

Cosa Nostra

La larga serie de escándalos del Instituto para las Obras de la Religión (IOR), conocido como Banca Vaticana, que iban desde el reciclado de dinero de Cosa Nostra hasta casos contrabando de divisas por monseñor Nunzio Scarano, aceleraron el fin del Secreto Bancario como única manera de parar todo esto.

A partir de ese año, se supone que el banco entrega automáticamente a la Hacienda italiana todos los datos de las personas físicas, sociedades, diócesis, organizaciones católicas y órdenes religiosas con residencia en Italia pero ¿es esto cierto? ¿el supuesto fin del Secreto Bancario en el Vaticano es real o, sin embargo, es pura fachada?

En junio de este año, en plena pandemia histórica por la Covid-19, el Instituto para las Obras Religiosas (IOR), también conocido como el Banco del Vaticano, dio a conocer sus resultados: había logra duplicar sus beneficios en 2019, dejando 38 millones de euros para las arcas del papa Francisco y sus obras en la Iglesia universal.

Este banco tiene actualmente casi 15.000 clientes y 100 empleados trabajando en la sede única ubicada dentro del Vaticano. Alcanzando a 31 de diciembre depósitos por 5.100 millones de euros, una subida de casi 100 millones frente al año anterior. Según su Departamento de Prensa la razón es “como resultado del proceso de inversión basado en el riesgo y coherente con la ética católica aplicada a la gestión de sus activos«.

Según informó la Santa Sede, además, el Instituto mantiene un alto nivel de liquidez con un índice de cobertura de liquidez de LCR del 443% y un índice de financiación de NSFR estable del 1008%. Y desde agosto de 2019 se impuso la obligatoriedad de revisores externos para las cuentas de la institución.

El objetivo es evitar casos como el ocurrió en 2014 cuando el Banco del Vaticano “encontró” cientos de millones de euros escondidos en cuentas de diferentes departamentos debiéndose cancelar más de 3000 cuentas sospechosas.

Entrevista Ernst von Freyberg

En una entrevista a Radio Vaticana, Ernst von Freyberg, presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR), explicaba la función de dicho banco, “Sólo hace dos cosas: toma depósitos de sus clientes y los mantiene en custodia. Más que nada somos algo parecido a una oficina familiar, que protege los fondos de los miembros de la familia (…) El segundo servicio que brindamos, próximo a la protección y a la custodia, es el pago de servicios, que significa para las entidades del Vaticano y para las congregaciones con actividades en todo el mundo que les brindemos el servicio de transferencia de fondos a los lugares en que se desarrollan sus actividades

Visto lo visto, ¿en qué momento se encuentra el Banco del Vaticano tras el fin del Secreto Bancario? la transparencia no es del todo cierta. La divulgación de los balances consolidados del 2019 representa un paso importante así aunque no incluye la totalidad de las cuentas del Vaticano. Tal y como publica France24, la avalancha de testimonios y documentos filtrados a la prensa italiana revelaron un entramado de empresas y asesorías, casi todas italianas, que terminaron por crear un agujero de más de 454 millones de euros (unos 500 millones de dólares), según la revista L’Espresso.

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