LBMA de Londres y su final cercano: 2ª parte

LBMA de Londres 2

Está claro que la LBMA tiene miedo y no es para menos. Las propuestas de Basilea III que afectan al Ratio de Financiación Estable Neta (NSFR) pueden ser desastrosas por un motivo muy sencillo: su inviabilidad para el mercado del oro y de los metales preciosos. Aunque la regulación esté cargada de buenas intenciones, este mercado tan fructífero puede venirse abajo en muy poco tiempo.

Algunos de los perjuicios de la regulación del oro los hemos expuesto en la primera parte de este artículo, pero nos han quedado pendientes algunos más. Por ejemplo, el hecho de que los costes de producción van a aumentar y que, en su conjunto, todo el sistema se va a ver afectado. Los miembros de la LBMA ya no contarán con la cobertura de la que antes disfrutaban y los contratos futuros se irán al traste.

La clave está en el sistema de compensación y liquidación

Las regulaciones propuestas por Basilia III se han centrado en el sistema de compensación y liquidación del oro sin asignar. Los bancos miembros de la LBMA suelen operar con oro no asignado y es por eso por lo que la regulación puede hacer que se vengan abajo. Aquí está el problema y la razón por la que la LBMA está ejerciendo presión para que Basilia III introduzca algunas modificaciones.

Al regularse todo y que el oro sin asignar resulte tan caro, los bancos salen perjudicados. No pueden hacer frente a ese 85%. La compensación y liquidación no sale a cuentas, entonces, el mercado se ve perjudicado. Pero ¿por qué Basilia III se ha centrado tanto en el oro no asignado? ¿Qué sucede con él?

No hay oro suficiente

Como bien explicamos en la primera parte, el oro sin asignar pertenece al banco. Ningún lingote de oro o metal precioso está asignado específicamente a ningún cliente. De hecho, cuando un cliente del banco firma un contrato que está respaldado por este oro, se le reconoce una deuda de oro a su favor, pero no se le asigna lingote.

¿Qué es lo que sucede, entonces? Pues que se siguen firmando contratos respaldados por oro que no se asigna específicamente, por lo que un lingote puede respaldar varios contratos distintos. El problema viene cuando hay una crisis o son varios los clientes que reclaman la entrega de su oro. El banco no cuenta con el oro suficiente y, por tanto, no se le están ofreciendo garantías a los clientes, algo que Basilia III quiere evitar.

Cambios que amenazan las prácticas establecidas

En el mercado del oro las prácticas que se habían llevado a cabo hasta ahora no se habían nunca modificado. Por eso, estos cambios que pretende introducir Basilia III no son recibidos con agrado, causan miedo y ponen en riesgo la continuidad de un negocio muy lucrativo. Puesto que el oro se estima que su precio crecerá durante este segundo trimestre del 2021, estos cambios no auguran nada bueno.

No sabemos cómo terminará todo esto, pero estaremos atentos a ver si las presiones que la LBMA de Londres está haciendo. El objetivo de Basilia III es proteger las garantías de los clientes cuyos contratos se ven respaldados por oro no asignado. Pero está claro que hay mucho más en juego. Mesas de negociación, operaciones, costos… Muchos están considerando la regulación como un ataque, pero ¿tiene ese fin?

Está claro que la regulación busca un bien y es normal sean muchos los organismos que puedan sentirse atacados. Pero todavía no hay nada concretado. Si bien parece atisbarse el final cercano de la LBMA hay que esperar a ver si Basilia III introduce modificaciones o, por el contrario, sigue con su plan inicial.

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