Liechtenstein, el paraíso de la tranquilidad

El Principado de Liechtenstein, situado en el corazón de Europa, entre Suiza y Austria, es un pequeño gran país, hogar de los principales gestores de patrimonio y refugio de las mayores fortunas de todo el mundo.

Un pequeño paraíso de la tranquilidad para la salvaguarda de la riqueza gracias a uno de los mejores servicios de Wealth Management y a una de las figuras legales más utilizadas para la planificación fiscal y para una excelente protección del patrimonio: la fundación de interés privado y la fundación familiar, basadas en su homónima panameña.

Tradicionalmente utilizada por las familias ricas de Europa para la protección de los bienes, la fundación de Liechtenstein se ha puesto de moda entre las grandes multinacionales del mundo, para la planificación fiscal, o lo que en términos más coloquiales vendríamos a llamar, pagar menos impuestos e incluso, escapar del fisco. Algo que solo los más “afortunados”, disfrutan.

El fundador de Ikea, que controla el grupo a través de una fundación en Liechtenstein se benefició de una reducción en su factura fiscal de hasta 2.200 millones de euros en impuestos en los últimos 20 años.

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La fundación de Liechtenstein: el refugio del dinero offshore

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Las fundaciones, tanto de interés privado como familiares, son para Liechtenstein un mecanismo más con el que atraer el capital de otros países y generar así una floreciente economía. Un instrumento únicamente disponible para grandes capitales y acaudaladas fortunas.

A cambio, esta pequeña jurisdicción ofrece ventajas fiscales y una total opacidad, ya que a través de servicios fiduciarios se desconoce completamente el o los beneficiario reales de la fundación.

Por ejemplo, la sucesión está exenta del pago de impuestos, lo que hace de Liechtenstein un territorio muy atractivo para constituir una fundación de interés privado y depositar en ella parte de un patrimonio familiar y posibilitar que sus beneficiarios hereden sin quebranto económico.

¿Cómo se organiza una fundación de interés privado en Liechtenstein?
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Aunque se entienda la fundación como una entidad de interés social sin ánimo lucrativo, en el mundo anglosajón existe otro tipo de fundación, la que se conoce como de interés privado y que permite que sus beneficiarios sean personas concretas (herederos del fundador, hijos o quién se determine) y que no tengan fines caritativos.

Se trata de vehículos protectores de activos a los que se dota de un patrimonio para unos objetivos o fines determinados y que cuentan con un tratamiento fiscal favorable. El objetivo de éstas es proteger el patrimonio familiar o personal, dejando su gestión en manos de profesionales que garanticen que no se disperse y llegue a manos de sus beneficiarios. Se trata del tipo de fundación legal que se puede constituir en Liechtenstein.

Una fundación exige contratar abogados para que la constituyan, así como contables que gestionen los fondos, pagar tasas de mantenimiento y registro. Actualmente, los gastos y el mantenimiento de una fundación en Liechtenstein son caros. Por eso, en 2017 van a seguir siendo un vehículo destinado a las grandes fortunas.

La cara B de las fundaciones de Liechtenstein

A pesar de que sean un instrumento legal para la protección del patrimonio y para la planificación fiscal, detrás de muchos de los escándalos financieros surge el nombre de una o varias fundaciones utilizadas por sus dueños, quienes permanecen en el anonimato, para el refugio de fondos oscuros.

Motivo por el cual, los grandes organismos reguladores del mundo, OCDE y Estados Unidos a través de FATCA, han comenzado con la “caza de brujas” de los que evaden impuestos o cometen delitos a través de las fundaciones. Y en la que Liechtenstein ha cooperado con la firma de los estándares globales para el intercambio automático de información.

Sin embargo, pagan justos por pecadores, ya que todos los propietarios de fundaciones son metidos en el mismo saco del fraude. Debido a esto, los gestores y asesores de fundaciones de interés privado de Liechtenstein no están aceptando clientes europeos y estadounidenses que no cumplan con sus obligaciones fiscales o regularicen su situación con la hacienda.

Pero las grandes fortunas latinoamericanas, asiáticas, e incluso africanas, están de suerte. Liechtenstein está abriendo sus puertas a éstas para la protección de su patrimonio.

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¿Por qué una fundación de interés privado no paga impuestos en Liechtenstein?

Las fundaciones de Liechtenstein se utilizan para evitar que se conozca quién está detrás de una fortuna. Se trata de una estructura fiscalmente favorable, que mediante servicios fiduciarios, se permite que la fundación de interés privado (sin actividad y con ánimo de lucro) no pague impuestos por las aportaciones que le hacen.

Y asimismo con fines de ocultación, ya que el propietario no comunica la tenencia de la fundación a la hacienda de su país de origen y al utilizar servicios fiduciarios que permiten el anonimato de éste, se desconoce la propiedad real y beneficiario último de ésta y por tanto, no declaran nada al fisco.

La banca privada de Liechtenstein para 2017

El sistema bancario en Liechtenstein representa el 25% de su PIB y su excelente reputación proviene de la unión con Suiza. En el país existen 17 bancos, 3 compañías financieras no bancarias, 160 entidades de inversión pública y privada y 31 compañías de seguros.

La banca privada de Liechtenstein está destinada a grandes capitales y fortunas del mundo. Se especializa en servicios de Wealth Management o de gestión del patrimonio y en la constitución de fundaciones familiares y de interés privado, para la protección de los bienes y familiares.

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Servicios fiduciarios en Liechtenstein

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Los gestores de patrimonio que se encargan de la constitución de la fundación y la legislación de Liechtenstein, permite el uso de servicios fiduciarios, mediante los cuales se desconoce completamente el o los beneficiario reales de la fundación e incluso la del fundador, mediante la figura conocida como fideicomitente.

Estos servicios además incluyen: servicios básicos de prestación de consejeros independientes, miembros de la gerencia, socios generales y fiduciarios para numerosas jurisdicciones, así como incorporación y servicios corporativos, preparación de cuentas, servicios de apoyo a secretaria y junta directiva de compañía, entre otros.