Constitución de sociedades offshore

Los empresarios recurren cada vez más a la constitución de sociedades offshore. En un mundo tan globalizado como el nuestro, donde las comunicaciones hacen más fácil las operaciones comerciales y las políticas económicas de los países hace que cada vez sea más atractivo la protección del patrimonio en países que brindan seguridad a los inversores, así como posibilidades reales de internacionalización de las compañías, extender sus fronteras y maximizar los beneficios y aprovechar todas las oportunidades que ofrecen las empresas globales.

Las sociedades offshore son empresas que se caracterizan por estar registradas en un país o territorio, normalmente un paraíso fiscal, en el que no realizan ninguna actividad económica o comercial. También son llamadas sociedades no residentes. Están controladas por empresas o particulares extranjeros que llevan a cabo sus negocios en otras partes del mundo y únicamente utilizan estas jurisdicciones como domicilio legal de la sociedad.

Se acogen a regulaciones legales y fiscales muy favorables. Las más conocidas son las ventajas fiscales. Las sociedades offshore no sólo están exentas del impuesto sobre sociedades, sino también de otros tributos, como el IVA, el impuesto sobre las actividades económicas, el impuesto sobre sucesiones y transmisiones, sobre patrimonio, sobre la renta de las personas físicas y sobre vehículos.

Antes de abordar un proyecto de internacionalización de una compañía o de constitución de una sociedad offshore es necesario ponerse en manos de profesionales debido a la complejidad y el cambio constante en las legislaciones internacionales. Antes de proceder a esto, es necesario un estudio exhausto y detallado del caso para presentar las mejores oportunidades de negocio.

Consúltenos para obtener más información sobre el listado completo de los 51 países firmantes de este acuerdo multilateral.

Formulario de Contacto

A la hora de escoger una jurisdicción para constituir una sociedad offshore hay que tener en cuenta unos parámetros importantes. Es importante valorar las comunicaciones del país en concreto, así como la estabilidad económica es vital. La reputación del país es un aspecto esencial a considerar y además, la existencia de unas leyes corporativas favorables a la inversión, es decir, que desde los gobiernos no se pongan trabas, que haya carta blanca para operar internacionalmente.

Existen numerosos países y territorios que cumplen con estas cualidades. Entre ellos destacan: de Europa (Luxemburgo, Suiza, Malta y Chipre), de América (Delaware, Islas Caimán e Islas Bermudas), de Asia (Hong Kong y Singapur) y Emiratos (Dubai, Abu Dhabi y Catar).

Delaware, uno de los 50 estados que conforman los Estados Unidos de América es el principal territorio offshore favorito de las empresas del Ibex. Allí están localizadas más de 200 sociedades participadas por grupos españoles, como Iberdrola, ACS, Santander y BBVA. Tras Delaware, Luxemburgo, Hong Kong, Islas Caimán y Singapur son otros territorios preferidos por las grandes del índice español.

Las causas que han llevado a las empresas a trasladar su residencia fiscal son la presión fiscal ejercida en los países desarrollados, los conflictos bélicos y los cambios socio-migratorios, un marco contextual que se ha visto amenazado por la crisis económica y financiera y por las guerras. El hecho de que algunos países tengan una carga impositiva bastante obliga a las empresas a establecerse fuera de sus fronteras, en territorios con una situación fiscal más favorable, así como el libre movimiento de capital, contribuyendo la expansión de éstas por todo el mundo y proporcionando protección.

Si grandes multinacionales como éstas y empresas tan reputadas como Google, Apple, Paypal o Amazon se constituyen en paraísos fiscales para minimizar el impacto fiscal en sus resultados, usted también puede hacer lo mismo.

Secreto bancario

Las sociedades offshore pueden abrir y mantener cuentas bancarias offshore. En muchas jurisdicciones se disfrutaba hasta ahora de un secreto bancario. Tras la firma del acuerdo de la OCDE con 51países y jurisdicciones tributarias, se pone fin de manera progresiva al secreto bancario.

Este acuerdo implica nuevas reglas en el intercambio de la información financiera. Los intercambios rutinarios de información comenzarán a partir de septiembre de 2017. Y en Suiza, a partir del año 2018.

¿Es legal constituir una sociedad offshore?

Constituir una sociedad offshore o abrir una cuenta bancaria en un banco extranjero es legal, siempre y cuando no se dedique a actividades criminales y pague los impuestos que le correspondan en su país de residencia o de origen.

La legalidad de estas estructuras se basan en el principio de la “elusión fiscal”, es decir, aprovechar todos los recursos legales para pagar menos impuestos. No debe confundirse con la evasión. La evasión es un comportamiento ilegal de una persona física o jurídica para no pagar los gravámenes, como por ejemplo, el lavado de dinero, ocultar información, declarar información falsa, etc.

Le elusión fiscal se puede logar por medios legales, como a través de la planificación fiscal y siempre y cuando se cumplan las leyes y tratados existentes. Una manera legal de reducir los impuestos y crear estrategias fiscales más eficientes y óptimas. Es necesaria una correcta planificación fiscal para evitar repercusiones legales y fiscales. No se debe optar por la opción más barata, de ésta manera, se evitará trabas y trámites interminables. Reduzca sus costos empresariales y minimice la carga fiscal tanto como sea posible. Tenga en cuenta que debe notificar a las haciendas locales tanto la constitución de una sociedad, como la apertura de una cuenta bancaria.

Fiscalidad

Las sociedades offshore gozan de una fiscalidad especial. En la mayoría de territorios y jurisdicciones offshore están exentas de los siguientes impuestos: del impuesto sobre sociedades, de los impuestos sobre beneficios y dividendo, sobre las sucesiones y sobre las actividades económicas.

La mayoría de los países en los que se pueden constituir este tipo de empresas cuentan con tratados de doble imposición, acuerdos internacionales cuyo objetivo es evitar la situación en la que la misma renta es objeto de imposición dos veces en dos países diferentes. De esta manera, una persona jurídica que lleve a cabo negocios en Estados Unidos a través de una sociedad offshore con sede en Chipre, es decir, una empresa sin un lugar fijo de negocio en territorio americano, a través de este tratado de doble imposición entre Chipre y Estados Unidos, la empresa no pagará nada o casi nada de impuestos por sus ingresos en EE.U. De esta manera, el impuesto generado por la compañía chipriota podría ser sacado de Estados Unidos libre de impuestos ya que no es residente.

Una práctica relacionada con éstos tratados es el llamado treaty shopping o compra de tratado, es un mecanismo de elusión impositiva del que se benefician las grandes multinacionales. Se le define como la incorrecta o abusiva utilización de los convenios de doble tributación internacional. Esto se da cuando residentes de un tercer estado crea una entidad en uno de los dos países contratantes con el objeto de beneficiarse de los tipos reducidos de las retenciones y de otros beneficios fiscales, a los que no habrían tenido derecho de actuar. Países como Malta o Luxemburgo acogen este tipo de prácticas, beneficiando así a las grandes corporaciones y multinacionales de todo el mundo.

Constituir una sociedad offshore

Estas compañías deben cumplir una serie de requisitos mínimos para poder constituirse:

  1. La sociedad offshore debe estar registrada dentro del país en cuestión
  2. Los fundadores de la sociedad deben tener su domicilio fuera del territorio en el que se haya registrado la empresa
  3. La sociedad debe tener la mayor parte de su negocio en el territorio en el que se ha registrado

De esta manera, podría constituir una sociedad offshore en Panamá para su tienda online en España. Desde España dirige su negocio, pero todas las gestiones y papeleo se llevan a cabo desde la sociedad panameña.

Requisitos de la sociedad offshore

Los requisitos básicos que debe cumplir una empresa de este tipo son los siguientes. Primero debe elegir una jurisdicción de acuerdo con sus objetivos. Seguidamente, realizar las gestiones a través de un agente reputado, por lo general, no se requiere socios con domicilio en el país, aunque hay excepciones. Se necesita un accionista (no residente) y un director como mínimo, una secretaria (persona física o residente corporativo), un auditor (exigible en algunos países), un certificado de registro de la sociedad, poder notarial, etc.

Tipos de sociedades offshore

La forma más común de sociedad offshore es la llamada IBC (International Business Company), una compañía de negocios internacional. Este tipo de sociedad existe en casi todas las jurisdicciones offshore, algunas bajo otras denominaciones. Desde el punto de vista jurídico, puede adoptar la forma de Sociedad de Responsabilidad Limitada o Sociedad Anónima.

Otra forma de organización, sólo existente en determinadas jurisdicciones, es la LLC (Limited Liability Company), una especie de sociedad limitada, fiscalmente transparente. Es decir, que sus miembros deben declarar todos los beneficios obtenidos a partir de la sociedad en sus declaraciones de la renta individuales.

Ofrecen importantes ventajas, fiscales, de gestión y administrativas y aportan una gran flexibilidad y variedad de posibilidades de utilización, haciendo que hayan crecido en popularidad y sean empleadas por particulares y empresas procedentes de los más diversos sectores de la economía.

E-commerce y sociedades offshore

Una sociedad offshore es una estructura mercantil excelente tanto para una persona física (particular) como una persona jurídica (empresa) que quiera emprender una actividad empresarial sin enfrentarse a una pesada infraestructura de organización. Por ejemplo, en España y en algunos países de Europa, constituir una sociedad lleva aproximadamente tres meses. O se imponen trabas operativas al comercio y a la apertura de cuentas, motivo por el que optar por estas estructuras exteriores es incuestionable. Además, éstas requieren un menor papeleo y las ventajas son mayores.

Son vehículos ideales para el e-commerce o comercio electrónico, presentando así una solución eficaz y sencilla, ajustándose a sus necesidades y pudiendo disfrutar de beneficios fiscales reales.

Podrá diversificar el riesgo, es decir, minimizar los impuestos, maximizar los beneficios y proteger su negocio. Aunque tenga más libertad de movimientos, tiene responsabilidades que cumplir, como garantizar una completa información en el sitio web y facilidades de pago. El comercio electrónico facilita vender una amplia gama de productos siempre y cuando disponga de una buena planificación de comercio online.

A través de sociedades offshore instaladas en jurisdicciones con baja fiscalidad, podrá gestionar su negocio y realizar tareas de suministro y otras operaciones, como transferencias de pago, soporte y mantenimiento de la web, ahorrando así cuantiosos gastos.

Planificación fiscal y sociedades offshore

Una sociedad offshore es un vehículo excelente para la planificación fiscal internacional, es decir, la elusión fiscal de modo legal y estructurada para pagar menos impuestos. En sentido amplio, se entiende como el conjunto de medidas que a priori permiten el máximo ahorro fiscal de forma global y duradera.

Esta práctica, una correcta y eficiente planificación fiscal no se realiza en paraísos fiscales, sino en centros financieros con entornos fiscales favorables, como territorios offshore con convenios de doble imposición.

El mundo offshore es símbolo de privacidad y protección, podrá optimizar sus impuestos y tener una protección eficaz a sus necesidades y demandas. Existen diferentes tipos de centros offshore divididos en tres categorías. Esto es muy importante de conocer antes de determinar cuál es la planificación fiscal más adecuada para la empresa o persona física.

  • Nil Tax Havens. En estas jurisdicciones no hay impuesto sobre la renta o sobre sociedades, tampoco hay impuesto sobre las plusvalías o sobre sucesiones. Algunos ejemplos son: Islas Caimán, Dubái o Bermudas.
  • Sourse Exempt Havens. Estos centros sólo gravan las rentas localmente. Hay exención en la tributación de impuestos a los ingresos obtenidos a partir de fuentes extranjeras. Ejemplo: Hong Kong o Singapur
  • Low-Tax Havens. Se pueden obtener ventajas fiscales en situaciones especiales, como ganancias de capital, royalties, dividendos, etc., o incluso, utilizar los amplios tratados de doble imposición. Ejemplos: Suiza, Malta, entre otros

Estos centros proporcionan una baja o nula tributación de todos estos impuestos, así como beneficiarse de una extensa red de tratados de doble imposición. O acceder a muchas facilidades en la regulación financiera o disfrutar del secreto bancario o anonimato.

Es importante dejar claro que tener una cuenta bancaria offshore o hacer una planificación fiscal internacional para reducir la carga tributaria no es ilegal, y muchos menos caracteriza evasión fiscal. Sin embargo, es necesario seguir la normativa legal para no tener sorpresas. Por ejemplo, cualquier ciudadano que tenga una cuenta bancaria o posea una empresa en Islas Caimán debe importar a las autoridades de su país.

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